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Crece la tensión en la frontera entre Polonia y Bielorrusia: 280 entradas ilegales en un solo fin de semana

La semana pasada, 48 nuevos oficiales comenzaron su servicio en la Unidad de Guardia Fronteriza de Podlaskie , que desempeña un papel clave para garantizar la seguridad en las fronteras polacas . El programa de capacitación está diseñado para actuar en operaciones de campo, la operación de equipos o la aplicación de la ley de fronteras. Las autoridades polacas han publicado un vídeo que muestra el tipo de amenaza a la que deberán enfrentarse: inmigrantes rompiendo una valla en la frontera con Bielorrusia con una radial. Solo el pasado fin de semana se registraron 280 intentos de este tipo, y desde principios de año se suman ya más de 2.300. En un solo día se han contabilizado hasta 120 incidentes solamente en este paso fronterizo.«Ese será nuestro trabajo a partir del 1 de julio, cuando nos integraremos en la fuerza fronteriza de Podlasie para servir en uno de los puestos en la frontera entre Polonia y Bielorrusia», dice uno de los nuevos oficiales. Se trata de un desafío de importancia clave en el contexto de la seguridad nacional, así como de la estabilidad en la región. «También estamos haciendo un trabajo para Europa», añade.Ha visto muchos vídeos de este tipo durante el periodo formativo: grupos de inmigrantes que lanzan piedras y piezas metálicas a las patrullas fronterizas polacas desde el lado bielorruso o que disparan flechas con arcos deportivos. La frontera polaco-bielorrusa tiene 418 kilómetros de longitud y también forma parte de la frontera exterior oriental de la Unión Europea. Desde 2021, la frontera se ha reforzado mediante vallas, cámaras de vigilancia y un aumento de las patrullas, en un contexto de gran tensión geopolítica.Noticia Relacionada estandar Si Los satélites de Musk, nuevo frente de batalla con la UE Enrique Serbeto | Corresponsal en Bruselas El magnate se enzarza con Polonia por amenazar con apagar su sistema en UcraniaDespués de julio y agosto, que fueron meses relativamente tranquilos, septiembre trajo consigo un aumento en el número de cruces ilegales, según ha reconocido el viceprimer ministro y ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz , convencido de que el Gobierno de Bielorrusia alienta e incluso promueve estos movimientos ilegales de población y de que «la situación es grave».El viceprimer ministro y jefe del Ministerio de Defensa Nacional, durante una sesión informativa sobre el personal y los soldados que participan en la operación «Podlasie Seguro» en Karakule, ha confirmado que «la operación relacionada con la seguridad de nuestra frontera oriental tiene asignados 17.000 soldados» y ha anunciado una integración aún mayor de los servicios que participan en la operación, incluidos el ejército, la guardia de fronteras y la policía. El Ministerio de Defensa Nacional y el Ministerio del Interior y Administración trabajan conjuntamente en esta frontera.El trabajo de los últimos meses ha permitido confirmar que son organizaciones bielorrusas de tráfico de personas las que muestran a los migrantes los puntos de posible cruce fronterizo más propicios y designan a los transportistas que los ayudan a llegar desde el extranjero a Minsk y desde allí a la frontera con Polonia. «Lo combatiremos sin piedad. Esto es una violación de la ley y una amenaza para la seguridad del Estado polaco», ha subrayado.El Gobierno polaco ha decretado una zona de amortiguación en la frontera entre Polonia y Bielorrusia que va prorrogando cada tres meses y que, lejos de levantarse, comienza ya a cristalizar como operación de seguridad permanente. Varsovia acusa de la crisis migratoria en las fronteras de Bielorrusia con Polonia, Letonia y Lituania a Alexander Lukashenko , que libra una guerra híbrida consistente en el traslado organizado de inmigrantes al territorio de estos países. «Durante los 28 años de su gobierno, Lukashenko ha amenazado a menudo a Europa con el debilitamiento de los controles fronterizos», dice el periodista Tadeusz Giczan , «ahora la situación en Moscú es propicia y está finalmente actuando».Giczan explica que los servicios bielorrusos están llevando a cabo la denominada «operación Exclusa», ideada hace diez años y cuyo objetivo es que decenas de miles de inmigrantes, con el pretexto de viajes a Minsk y con la promesa de ser transferidos a la UE, paguen cuantiosas sumas de dinero. El régimen de Lukashenko está compinchado, según Giczan, con redes criminales de tráfico de personas. «Una vez en la frontera con Polonia, los servicios bielorrusos los obligan a cruzar ilegalmente», describe el desenlace.Las organizaciones de ayuda humanitaria en la frontera polaco-bielorrusa afirman que, a pesar del cambio de gobierno en Polonia, se sigue violando la ley contra los migrantes. Argumentan que han documentado casos de guardias fronterizos que expulsan a personas en la misma frontera con Bielorrusia, personas que piden explícitamente protección internacional en presencia de voluntarios.Exigen que el Gobierno restablezca el Estado de derecho en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, lleve a cabo una política de protección de las fronteras que respete el derecho internacional y nacional, garantizando el acceso al procedimiento de solicitud de asilo y el respeto del principio de no devolución, de manera que se inicien los procedimientos administrativos previstos por la ley. Denuncian el uso de gases lacrimógenos, palizas, desnudamientos, patadas, así como la destrucción de teléfonos y documentos.

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