"La clave está en desarrollar una masculinidad auténtica", opina la autora.
En los últimos años, se ha popularizado el término "hombres princesa" para referirse a aquellos hombres que han perdido ciertos rasgos de masculinidad tradicionalmente asociados con la iniciativa, la conquista y el liderazgo en la relación.
Esta falta de iniciativa puede afectar el equilibrio en la pareja, la carga emocional y las expectativas en la dinámica amorosa. Por tal motivo, este es uno de los factores por los cuales muchos hombres y mujeres siguen solteros, aun con deseos de formalizar en una relación amorosa.
Rasgos de masculinidad que se han perdido
1) Iniciativa en la Conquista. Históricamente, los hombres tomaban la iniciativa en el cortejo, mostrando interés de manera clara y proactiva. Hoy en día, muchos hombres esperan que sea la mujer quien dé el primer paso, lo que puede generar frustración en la pareja.
2) Seguridad y Decisión. La masculinidad solía estar ligada a la seguridad y la capacidad de tomar decisiones con firmeza. Sin embargo, en la actualidad, se observa una tendencia a la indecisión y a la falta de dirección en las relaciones, que pueden ser interpretadas como falta de interés y compromiso.
3) Capacidad de Liderazgo en la Relación. No se trata de imponer, sino de saber guiar, tomar iniciativas y proponer planes. La pasividad en este aspecto genera frustración, ansiedad y desanimo en la mujer. Esto genera un desequilibrio en la relación, ya que la mujer debe tomar la iniciativa ante un hombre indeciso, desmotivado y desinteresado.
4) Resiliencia y Fortaleza Emocional. Antes, los hombres eran vistos como un pilar de fortaleza en la relación, no porque reprimieran sus emociones, sino porque sabían manejarlas sin caer en la victimización. Hoy, algunos hombres adoptan una actitud de fragilidad extrema que sobrecarga emocionalmente a la pareja.
5) Compromiso y Responsabilidad. La evasión del compromiso es una de las características más recurrentes en los hombres princesas. Evitan tomar decisiones claras sobre el futuro de la relación, lo que genera incertidumbre y malestar en sus parejas.
6) Espíritu de Superación. Antes, la masculinidad estaba asociada con el deseo de crecer, mejorar y asumir retos. Actualmente, muchos hombres se conforman con la comodidad y evitan los desafíos personales y profesionales.
7) Cortesía y Detalles en la Seducción. La galantería, los gestos de caballerosidad y el esfuerzo por sorprender a la pareja son aspectos que han ido desapareciendo. La falta de estos detalles puede hacer que la conexión y la atracción se desvanezcan.
Efectos en la dinámica de la pareja
La ausencia de estos rasgos genera desequilibrios en la relación, pues las mujeres pueden sentir que llevan el peso de la iniciativa y la toma de decisiones. Esto puede derivar en frustración, falta de atracción y conflictos de pareja, ya que la admiración y la complementariedad son esenciales en la seducción y el amor.
Para terminar, como psicóloga experta en terapia de pareja considero que recuperar estos rasgos no significa volver a modelos de masculinidad rígidos o dominantes, sino encontrar un equilibrio donde la seguridad, la iniciativa y el compromiso sean valores fundamentales.
La clave está en desarrollar una masculinidad auténtica, donde la fortaleza emocional y la capacidad de liderazgo convivan con la empatía y el respeto mutuo en la relación.