El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, ha dicho que Estados Unidos no tiene intención de abandonar la Alianza Atlántica , sino que quiere que sea «fuerte y viable, algo que solo será posible si los demás países aumentran su capacidad defensiva» aumentando su presupuesto militar incluso hasta el 5% del PIB.Rubio, que ha llegado a Bruselas por primera vez como jefe de la diplomacia norteamericana para participar en una reunión de ministros aliados, reiteró que «el presidente Trump ha dicho que seguiremos en la OTAN». A su llegada a la sede de la organización y al lado del secretario general, el holandés Mark Rutte, ha insistido en que «Trump no está en contra de la OTAN, sino contra una OTAN que no tenga capacidad para cumplir con el Tratado» que prevé la defensa colectiva.Los ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN se reunieron en Bruselas con los europeos con la esperanza de que el Secretario de Estado, Marco Rubio, disipe las dudas sobre la postura estadounidense, incluso con las crecientes tensiones por los nuevos y elevados aranceles comerciales de Trump.Las palabras y acciones de la administración Trump han planteado preguntas sobre el futuro de la OTAN, el bloque transatlántico que ha sido la piedra angular de la seguridad europea durante los últimos 75 años.