Cuando Maquiavelo incluyó en El Príncipe que en política hay que ser despiadadamente pragmático para alcanzar el éxito – en palabras fáciles, "el fin justifica los medios"- seguramente no se imaginó la influencia absoluta de sus palabras en el ajetreado mundillo político de Corrientes.
Acá, con algunos condimentos propios de la idiosincrasia local, la pseudo pelea peronista terminó sepultada, al menos en las imágenes, con una recorrida de Camau Espínola y Fabián Ríos por Santa Catalina, al fin y al cabo la obra emblemática de los dos últimos Intendentes capitalinos.
Tal vez haya sido un armado de urgencia, o la necesidad de instrumentar la adecuada armadura ante el impulso ricardista.
O tal vez haya mucho de sinceridad en el encuentro.
Algo aprendieron, al menos en las imágenes (se permite repetir el concepto), habida cuenta del pragmatismo absoluto del que hablaba Maquiavelo y que al fin y al cabo es el núcleo primordial de cualquier proyecto político.
El desafío no está lejos, y tendrá su primera prueba en cuestión de horas, en Goya, donde el Congreso peronista determinará posicionamientos y esquemas por venir.
No será un dato menor lo definido.
Tal vez sirva al menos para contestar “el simulacro de unidad” que instaló Breard.
La historia incluirá infinidad de bemoles, y en esto el peronismo correntino es casi una muestra permanente de los cambios que generan diferencias o acercamientos.
Pero la realidad indica que hay indicios. Y eso a algunos les preocupa.