
Las altas temperaturas obligaron a los correntinos a buscar refugio en las aguas del río Paraná. Niños perdidos y pequeñas grescas también formaron parte del panorama.
El calor se sintió ayer en la ciudad de Corrientes, con una temperatura que alcanzó los 38ºC y una sensación térmica cercana a los 45ºC. Y, como ocurre todos los años en las festividades de Navidad y Año Nuevo, miles de personas se acercaron a refrescarse a las costas de los balnearios Arazaty I y II, e Islas Malvinas I y II.
La Policía Turística y personal de Guardia Urbana realizó fuertes controles para prevenir hechos de violencia en la zona. Gracias a ello, los bañistas pudieron disfrutar de las arenas costeras sin grandes sobresaltos.
El jefe de Guardavidas Municipales, Ramón Luna, dialogó con época y brindó detalles de una jornada con gran convocatoria. “Hoy (por ayer) tenemos en Arazaty I más de 5 mil veraneantes y en Arazaty II más de 500”. Sobre las medidas de seguridad, comentó: “La gente, a diferencia de otros años, respeta el área boyada y toma recaudos, sobre todo con los niños, a la hora de ingresar al agua”.
De todas formas, Prefectura Naval Argentina destinó lanchas patrulleras a controlar la zona para intervenir ante cualquier eventualidad. El experimentado guardavidas recordó que está vigente una ordenanza que prohibe el ingreso de alcohol, vehículos, animales y elementos punzocortantes.
Agentes de la Policía Turística precisaron a época que no se notificaron robos, pero sí personas alcoholizadas. “Principalmente son jóvenes, a quienes se los retira inmediatamente del lugar. Se puede tomar, pero sólo enfrente de los balnearios”, explicó un grupo de trabajo.
Por su parte, personal de Guardia Urbana dijo que hubo mucho trabajo con respecto a individuos en estado de ebriedad. “La mayoría son jóvenes de entre 16 y 30 años”, detallaron.
Para tener un panorama, el jefe de las recorridas declaró: “Entre las 15 y 18, tuvimos que sacar alrededor de 30 personas. Más 8 que fueron detenidas por la Policía por asumir conductas violentas”.
Agentes de la Policía Turística precisaron a época que no se notificaron robos, pero sí personas alcoholizadas. “Principalmente son jóvenes, a quienes se los retira inmediatamente del lugar. Se puede tomar, pero sólo enfrente de los balnearios”, explicó un grupo de trabajo.
Por su parte, personal de Guardia Urbana dijo que hubo mucho trabajo con respecto a individuos en estado de ebriedad. “La mayoría son jóvenes de entre 16 y 30 años”, detallaron.
Para tener un panorama, el jefe de las recorridas declaró: “Entre las 15 y 18, tuvimos que sacar alrededor de 30 personas. Más 8 que fueron detenidas por la Policía por asumir conductas violentas”.