La supervivencia de Mike Waltz , el asesor de seguridad nacional de Donald Trump, en el Gabinete del presidente de EE.UU. se complica. Tras ser un personaje central en el escándalo de \'Signalgate\' , nuevas revelaciones le acusan ahora de un uso peligroso de las comunicaciones gubernamentales. Según revela \'The Washington Post\', Waltz y su equipo utilizaron sus cuentas personales de Gmail -que no tienen la seguridad de las cuentas gubernamentales- para compartir información sensible sobre asuntos de seguridad nacional y relacionados con su oficina.El uso de Gmail es mucho menos seguro que el de Signal, la plataforma de mensajería instantánea en la que Walz metió al periodista de \'The Atlantic\' en un grupo de chat en la que estaban todos los altos cargos de Defensa y seguridad nacional, desde el vicepresidente de EE.UU., JD Vance , hasta el secretario de Defensa, Pete Hegseth . Este último, el otro gran protagonista del escándalo \'Signalgate\', compartió información que solo debería estar en canales clasificados, como los tiempos de una operación militar contra los hutíes de Yemen o el armamento que se iba a utilizar. En ese chat, Waltz también dio detalles sobre el éxito del ataque.Noticia Relacionada estandar Si \'WhiskyLeaks\' y el escándalo de Signal: los memes y los demócratas acosan a Hegseth por su abuso del alcohol Javier Ansorena | Corresponsal en Nueva YorkEl diario ha tenido acceso a correos electrónicos de Gmail en los que un alto cargo del equipo de Waltz utilizó esa cuenta de carácter personal y poco segura para conversaciones técnicas con compañeros de otras agencias gubernamentales «sobre posturas militares sensibles y sistemas de armamento poderoso relacionados con un conflicto en marcha».Waltz también usó Gmail para comunicaciones gubernamentales . Al parecer, menos sensibles que esos correos de su alto cargo, pero también con información que puede ser usada contra los intereses de EE.UU., como detalles de su agenda y otros documentos de trabajo.Estas revelaciones se suman a otros usos inseguros de canales de comunicación y redes sociales que se han conocido en los últimos días. Por ejemplo, Waltz utilizó canales de Signal para discusiones sensibles sobre la situación en la guerra de Ucrania o en Somalia. También se supo que tenía su cuenta de Venmo -el equivalente en EE.UU. a Bizum, la plataforma de pagos entre usuarios- pública, de manera que cualquier podía ver sus contactos.El escándalo de \'Signalgate\' estuvo a punto de convertir a Waltz y a Hegseth en los primeros despedidos de la Administración Trump. Al parecer, el presidente de EE.UU. barajó con fuerza la caída de su asesor de seguridad nacional, un exdiputado con buenas credenciales, el primer \'boina verde\' -un cuerpo de elite del ejército- en llegar al Congreso. Pero decidió mantenerlo, sobre todo para no dar el gusto a los demócratas y a los medios que exigían su cese, según dijo a su círculo.Habrá que ver si las nuevas revelaciones sobre el uso de su cuenta de Gmail cambia la situación. El uso inapropiado del correo electrónico tiene un antecedente peligroso para Waltz. Una de las banderas de la primera victoria electoral de Trump, en 2016, fue el escándalo del servidor personal de email en el que su entonces rival, Hillary Clinton , almacenó correos electrónicos de su labor como secretaria de Estado. \'Emails, emails, emails\', era la cantinela que repetían Trump y los republicanos y que motivaron aquellos cánticos de \'¡Mándala a la cárcel!\' en sus mítines electorales.