El Kremlin ha rechazado este jueves devolver a Ucrania ninguno de los territorios ocupados o hacer algún tipo de cesión como demandó el miércoles el presidente estadounidense, Donald Trump . «Las regiones –ucranianas- que se convirtieron en entes territoriales de la Federación Rusia y están incluidas en su Constitución representan parte integrante del país. Esto es un hecho absolutamente indiscutible», declaró este jueves el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.Ese fue su comentario al ser preguntado sobre los planes de Trump, de «devolver a Ucrania tantos territorios como sea posible». Según Peskov, tal cuestión «no es objeto de debate». El jefe de la Casa Blanca dijo el miércoles que «haremos todo lo posible para alcanzar el mejor acuerdo para ambas partes. Pero en el caso de Ucrania, nos esforzaremos mucho para llegar a un acuerdo que permita devolverla el máximo de territorios posible». Trump advirtió que Putin «tendrá que hacer cesiones» territoriales.El portavoz de la Presidencia rusa señaló que, en general, «en lo relativo a la consecución de un acuerdo de paz, nadie espera que las soluciones sean fáciles y rápidas (…) se trata de un problema demasiado complejo». A su juicio, ahora lo importante es que «las partes estén dispuestas a escucharse» mutuamente. Este jueves, precisamente, se celebró en Estambul la segunda reunión de delegaciones rusas y estadounidenses tras la celebrada el pasado día 18 en Riad. Según la agencia TASS, el encuentro duró seis horas y media, pero de los resultados no se ha informado todavía nada.Noticia Relacionada estandar Si Ucrania advierte de que no firmará el acuerdo con EE.UU. sin garantías explícitas para su seguridad Miriam González | Kiev El borrador recoge que Washington apoya sus esfuerzos, sin mayores concreciones. Zelenski confirma su intención de visitar el viernes a TrumpTampoco se sabe la composición de las delegaciones. El miércoles se aseguró que estas negociaciones tienen lugar a nivel de expertos y tienen carácter «técnico». El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó el lunes en Catar que el objetivo del encuentro es «normalizar el funcionamiento de las embajadas» de los dos países, obstaculizado a causa de las expulsiones mutuas de diplomáticos y las sanciones. Según sus palabras, se trata de «resolver los problemas sistemáticos que se han ido acumulando como resultado de las actividades ilegales de la anterior Administración, que impedía la actividad de la Embajada rusa» en EEUU.La reunión de este jueves en Estambul tuvo lugar en la residencia del cónsul de Estados Unidos y los periodistas que esperaron pacientemente el final de las conversaciones a la espera de algún comunicado vieron abandonar el lugar a la delegación rusa en un minibús sin que nadie les dijese ni explicase nada. El Departamento de Estado norteamericano ya avisó el miércoles que en Estambul no se iba a tratar ni el conflicto en Ucrania ni asuntos de seguridad.La advertencia lanzada por Peskov en cuanto a que su país no hará concesiones territoriales a Ucrania en aras de un acuerdo de paz no es nueva, pero sí la más reciente. En junio del año pasado, el presidente Vladímir Putin, puso como condición para iniciar conversaciones de paz que las tropas ucranianas se retiren de la parte que todavía controlan en Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia y renuncien a formar parte de la Alianza Atlántica.Lavrov dijo en Doha (Qatar) que «no habrá un cese del conflicto a lo largo de la línea de contacto –línea del frente-, el trazado de las fronteras de Rusia figura en su Constitución» y se hizo tras las anexiones, en septiembre de 2022. «Algunos dicen: abandonemos la línea de contacto: esto es ruso y eso es ucraniano. «Esto no sucederá, tenemos una Constitución basada en la expresión de la voluntad del pueblo», aseguró el ministro de Exteriores ruso recordando la celebración de las así llamadas consultas populares en Crimea, Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia. Lavrov rechazó también la idea de desplegar fuerzas de paz europeas en Ucrania una vez cesen las hostilidades.El pasado martes, el emisario especial para «asuntos especiales» del Ministerio de Exteriores ruso, Rodión Miroshnik, recordó que «los objetivos marcados por Putin en la Operación Militar Especial en Ucrania no se han alcanzado todavía, en primer lugar, los territorios constitucionales de Rusia no han sido liberados y Ucrania no ha sido puesta en una situación en la que deje de representar una amenaza para Rusia», de ahí que Moscú demande otros líderes en Kiev y un desarme casi total del país. Miroshnik sostiene que de lo que se trata ahora es de lograr estos objetivos no por medios militares, sino a través de negociaciones».Un día antes, el lunes, en el tercer aniversario de la guerra, el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, llamó a que las negociaciones con Washington permitan «encontrar una solución duradera que necesariamente debe contemplar la eliminación de las causas profundas de lo que ocurrió en Ucrania y su entorno». Según su opinión, «avanzar hacia un rápido alto el fuego sin una solución a largo plazo es un camino hacia una rápida reanudación de las hostilidades y del conflicto en su conjunto con consecuencias aún más graves, incluso para las relaciones con Estados Unidos (…) no queremos esto».El viceministro ruso explicó que entre las causas de la guerra «se encuentran la expansión de la OTAN, el desconocimiento del golpe de Estado en Ucrania, el incumplimiento por parte de Kiev de los acuerdos de Minsk y la violación de los derechos de la población rusoparlante», problemas sin cuya superación, añadió, «no podrá haber una paz a largo plazo (…) un alto el fuego en sí mismo no es una solución».