Lesiones cerebrales traumáticas, órganos destrozados, huesos machacados: así es el día a día de los médicos ucranianos en el frente de Donbass. Bastian Veigel, reputado cirujano y traumatólogo alemán, ha estado en primera línea de defensa en esta región y admite que no conocía el 90% de las lesiones a las que tuvo que enfrentarse. Aprendió de los cirujanos ucranianos, que le contaban que los primeros meses se vieron obligados también a capacitarse sobre la marcha, «operando con un libro de texto sobre cirugía militar de emergencia, abierto en el quirófano de campaña». Veigel podrá ahora servir de instructor para sus colegas, ya de vuelta en casa. Familiarizar a los facultativos alemanes con la realidad sanitaria en situación de conflicto bélico es una de las prioridades del Plan Operativo Nacional, en su apartado dedicado a la atención médica. Noticia Relacionada estandar No Rusia acusa a Ucrania de atacar instalaciones energéticas pese a la tregua pactada con EE.UU. El ministro de Defensa del país soviético ha denunciado, en declaraciones a la agencia TASS, el daño en varias regionesEl sistema sanitario alemán es uno de los mejores de Europa, pero está diseñado para tiempos de paz. Dentro de este protocolo a escala federal, con el que el país refuerza todas sus infraestructuras para una situación de conflicto, Alemania está preparando también su sistema sanitario para la guerra. Incluso los médicos más experimentados carecen de la experiencia necesaria sobre la atención rutinaria de heridos de guerra y deberán ser instruidos. Y ese es sólo uno de los puntos de una larga lista que el sistema tiene que ir tachando en los próximos cuatro años. El servicio de inteligencia BND alerta de que Putin se dispone a atacar antes de 2030 y para esa fecha Alemania debe estar lista.Poco antes de la Navidad de 2024, el Consejo de Expertos del Gobierno alemán emitió una declaración en la que pedía un «sistema sanitario a prueba de guerras y crisis» y pedía una «cooperación civil-militar estructurada y significativamente mejorada». La defensa de la OTAN y la seguridad sanitaria, según esta institución, deben pensarse conjuntamente. En concreto, los expertos ordenaron la formación de personal de reserva, el almacenamiento de materiales, medicamentos y dispositivos médicos, ejercicios conjuntos regulares con actores civiles y militares , la mejora de las estructuras sanitarias civiles y la comunicación constante del estado de riesgo. «La amenaza militar a Europa por parte de Rusia y la posible salida de Estados Unidos de la asociación de defensa también significan una necesidad masiva de acción para el sistema de salud alemán y para toda la sociedad civil», dice la ministra regional de Sanidad de Baviera, Judith Grlach, pionera en la implementación de este programa nacional. Se trata de preparar a todo el sistema sanitario para una crisis bélica «porque una Sanidad intacta y eficiente es tan importante para la defensa de un país como su Ejército», justifica.El objetivo es hacer capaz al sistema sanitario de mantener la atención médica y de enfermería a más de 80 millones de habitantes en condiciones de guerra y, además, proporcionar atención a un promedio de mil soldados heridos, procedentes del flanco oriental de la OTAN y que deberán recibir la atención imprescindible antes de ser trasladados a sus países de origen. Aunque los detalles del Plan Operativo Nacional se mantienen en secreto, sí ha trascendido que será necesaria la construcción un parque móvil medicalizado y vagones de tren hospitalizados capaces de evacuar a gran cantidad de heridos en poco tiempo, allí donde las evacuaciones aéreas no sean factibles. El Mando Conjunto de Apoyo y Habilitación (JSEC) de la OTAN, con sede en Ulm, Alemania, coordinará estos esfuerzos logísticos con el Ministerio de Sanidad. Ya se han realizado los primeros ejercicios para gestionar flujos de pacientes y garantizar una respuesta rápida y eficiente en caso de emergencia.Hospitales preparadosOtra medida crucial es preparar a los hospitales para situaciones de crisis. Será necesario multiplicar las reservas de sangre y de medicamentos, así como dotar a los centros sanitarios de mayor independencia energética. Los actuales generadores, que entran en funcionamiento en caso de apagón, dependen del combustible almacenado. En el caso de la Charité de Berlín, por ejemplo, conceden unas 50 horas de funcionamiento que, en una situación de guerra, son insuficientes. Se está planteando un servicio sanitario similar al militar para abastecer de personal los hospitales en caso de conflicto, dado que un alto porcentaje del personal médico, especialmente de enfermería, es actualmente extranjero y su salida del país es previsible en caso de peligro. «No sólo deberíamos hablar de un posible servicio militar obligatorio, sino también de un servicio civil que apoye a las instalaciones médicas con personal», defiende Gerlach.Proteger infraestructuras básicas y reforzar el personal Parque móvil medicalizado y vagones de tren hospitalizados El sistema sanitario alemán tiene que ser capaz de evacuar a gran cantidad de heridos en poco tiempo Se necesita con urgencia personal de enfermería En Alemania la mayor parte del personal de enfermería es extranjero, por lo que saldría del país en caso de conflicto Blindar las bases de datos médicos digitales En la preguerra hay que blindar todas las bases de datos médicos digitales para que ningún ataque de ciberseguridad bloquee la redEn Baviera, el gobierno ya ha pedido a las clínicas que proporcionen información sobre el estado de sus sistemas de alarma y de planificación de despliegue en caso de emergencia. Una vez recopilado el material, se actualizarán los protocolos de respuesta. Las organizaciones de ayuda también están en proceso de capacitar personal de apoyo de enfermería. «Estamos trabajando ya en un ejercicio de simulacro a gran escala, junto con el hospital universitario, el hospital militar de la Bundeswehr, el cuerpo de Bomberos y los servicios de rescate», informa el director de la Fundación Donauklinik Neu-Ulm, Torsten Strehle, al frente de 1.400 empleados en dos hospitales y un centro de salud. «Hay suficientes médicos, necesitamos urgentemente personal de enfermería», dice y sugiere la necesidad de hacer más atractiva la formación de personal alemán. «Un enfermero formado gana un promedio mensual de 5.200 euros y no es suficiente». El nuevo gobierno alemán, en última fase de negociación, restringirá el acceso a especialistas y medidas de ahorro que permitan redistribuir recursos en un diseño más apropiado a la situación actual. Según un portavoz del Ejército alemán, se están planeando ejercicios y simulacros parecidos en Coblenza y Berlín «con vistas al posible caso de defensa».«No solo hablamos de un posible servicio militar obligatorio, sino de un servicio civil que surta de personal a clínicas y hospitales»Jörn Wegner, de la Asociación Alemana de Hospitales, añade a la lista de prioridades el aumento de «capacidades de tratamiento, cadenas de suministro a prueba de crisis y estructuras de cooperación digital entre hospitales en diferentes niveles de atención», al tiempo que sugiere la importancia de blindar las bases de datos médicos digitales. En caso de guerra, los cinco hospitales militares, nueve centros de accidentes BG y las veinte clínicas universitarias alemanas colapsarían en apenas 48 horas, se calcula. Hasta 3.000 heridos de guerra podrían necesitar al mismo tiempo atención médica en el país. «Defensa total»El Consejo de Expertos del Gobierno Federal y representantes de asociaciones médicas coinciden: Alemania no está preparada para ese escenario. Y el modelo a seguir es el protocolo de Suecia, con su concepto de «defensa total», según el cual todos los ciudadanos de entre 16 y 70 años, así como todas las autoridades municipales, regionales y federales, participarán de forma coordinada en la defensa. Esto exige agilizar y precisar la cooperación entre los centros de salud civiles, las organizaciones de ayuda, la protección civil y la Bundeswehr en un plan para la gestión de pacientes, con criterios de triaje previamente acordados e intercambio de recursos. Se espera que el nuevo gobierno alemán apruebe esta primavera «un punto de inflexión para el sistema sanitario» y una «Ley de Seguridad Sanitaria» que incluya lo aprendido en los primeros simulacros.