

Por Daniel Caran
Hace ya varios días que venimos siendo aturdidos por la presencia de los “cuadernos”, y ante el intercambio de charlas con colegas, amigos y vecinos, siempre me muestro claramente a favor. “¿Pero a favor de qué?”, preguntan algunos: y respondo, sin dudas, que los cuadernos que importan son los de los niños y niñas, los que se usan para impartir conocimiento y educación. ¿En qué momento será que dejamos de darle importancia a cuestiones fundamentales para el crecimiento de nuestro país y para el desarrollo de nuestros niños?
La base de toda Nación tiene que comenzar en la educación, y un gobierno que no invierte en ella solo intenta manipular a sus ciudadanos condenándolos a la pobreza, a la marginalidad y la exclusión. ¿Cómo es posible entonces que, tanto el gobierno nacional como el provincial, inviertan más en las Fuerzas de Seguridad que en Educación? Nuestro país no necesita más armas, lo que hace falta son libros, escuelas y universidades para asegurar el buen futuro de nuestros jóvenes.
En esta semana vimos cómo el Gobierno Provincial entregó a la policía más de 300 unidades de patrullaje, con una inversión de más cien millones de pesos. Ante el ajuste y la crisis que estamos viviendo, pregunto, ¿cuándo fue la última vez que la Provincia hizo semejante inversión en la educación de los correntinos? No se puede negar que en los últimos tiempos los hechos de inseguridad se han incrementado, pero si creemos que el único camino es la represión, compañeros, estamos equivocados.
Parafraseando las palabras del entrañable General Juan Domingo Perón, hay que volver a llenar las escuelas y universidades con hijos de obreros; hay que invertir más en educación y menos en el poder represivo de las armas. ¡Defendamos a nuestros niños, a los docentes y su lucha! Solo así podremos soñar con una Patria libre y digna.