

Por Daniel Caran
Aunque muchos minimicen el encuentro o duden de la real validez de lo determinado en el mismo, el peronismo correntino mostró una dosis de madurez política que no es común en el convulsionado escenario local.
No es un dato menor –no debería serlo, al menos- que Camau Espínola y Fabián Ríos hayan dejado de lado diferencias personales para congeniar al menos en el objetivo.
Así las cosas, con un peronismo en discusión, está claro que el escenario empieza a complicarse para Colombi y compañía.
Puede que les salió mal el exceso de confianza. O el pensar que las cosas nunca se iban a arreglar entre los principales referentes del peronismo.
Y tal vez no se arreglen, y hasta terminen en un proceso interno feroz. Pero la idea –del peronismo- es no darle toda la cancha a Colombi para sus intentos personalistas de seguir siendo el mandamás.
Es en ese esquema donde tal vez más se adapta el viejo lema del General: “los peronista somos como los gatos: no nos peleamos, nos reproducimos”.
La quietud de los compañeros habría sido la idea fundamental de Colombi y compañía… no sabían que otra cuestión mayor podría unirlos.
Queda para el futuro el desafío más complejo: los Intendentes del PJ deberán ahora aguantarse los embates del Gobernador. Para hablar fácil: si siguen duros en contra de la intentona reformista, llegarán los ajustes, las presiones, y se cerrarán los grifos. Es ahí donde deberá notarse la real unidad.
Puede que tal vez la mayoría aguante, pero el más complicado de todos será Fabián Ríos, que deberá sostener una administración compleja con las mismas reglas del pasado: presión extrema… cero peso.
“La presencia de Camau y Fabián Ríos le da una trascendencia especial a este encuentro", sintetizó Gerardo Bassi al finalizar el encuentro.
Puede que sea la síntesis de lo que ocurrió hoy.
Habrá que ver hasta donde se aguanta, pero el primer paso… se dio.