

Por Daniel Caran
La desesperación por lograr la tan preciada reforma, llevó a Colombi y los suyos a asumir arriesgados posicionamientos que no condicen con una seria estrategia política.
Se dejaron avanzar. Y hoy no son pocos los ‘ricardistas’ de primer orden que están entre desilusionados y cansados de las desavenencias de su líder político.
Lo obvio marcaba que se busque el consenso, el diálogo, el acercamiento para llegar a los números. Pero se terminó eligiendo el camino equivocado, o equivocadamente te tomó un camino no querido.
“El proceso comenzó de manera extraña, se envió a una sola comisión, pudiendo enviar a varias más, me da la sensación de que empezaron buscando enfrentamiento, en vez de buscar el diálogo y el consenso”, dijo Omar Yung, sentando posicionamiento del siempre pretendido PaNu.
Otra de origen naranja, pero devenida en ultraoficialista, Eugenia Mancini, expresó casi lo mismo que su ex compañero de partido: “no se explicó bien a la gente cómo era el proceso y qué se busca con la reforma”.
Mientras la mayoría da por caído el tema, el mercedeño más poderoso (hasta ahora) de Corrientes sigue firme: va a pelear hasta lo último, aún con el riesgo de perder toda posibilidad de ubicar a un ladero en el sillón que deja.
Y mientras la desesperación lo desubica a cada rato, los de apellidos con V se animan a más… unos más que otros.