

Por Daniel Caran
Entre la impaciencia y el delito de quedarse con lo ajeno.
Es fácil programar y anunciar cosas (pocas, al fin y al cabo) cuando la plata es de otro.
Suele pasar bastante seguido en Corrientes, donde se pronuncian mensajes de austeridad y solvencia económica y se pide paciencia cuando otros reclaman lo que corresponde.
El todopoderoso Enrique Vaz Torres tuvo una particular salida al referirse a los reclamos realizados por Intendentes por el 3% de los fondos de Anses, que aún no han sido girados a las arcas municipales.
“Tienen que tener paciencia, eso es todo lo que le voy a decir”, expresó contundente.
“Cuál es el apuro, nosotros esperamos 15 años, eso ya se va a resolver, decíamos hace 15 años que nos correspondía el 15%, hay que tener paciencia”, insistió.
Claro, para Vaz Torres es fácil, malacostumbrado a diagramar acciones a partir de una caja casi siempre llena, y que solo responde con decisiones espaciadas en el tiempo a las urgencias salariales de los trabajadores.
Deberá pedirle paciencia a los empleados del IOSCor, o a los médicos de la salud pública, o a los docentes.
Y aunque algunos intendentes deban callar obligadamente por ésta injusta medida, otros (con el obvio poder que les otorga el lugar que ocupan) ya empezaron a reclamar cada vez más fuerte, pidiendo algo tan obvio como lógico: que se cumpla la ley.
“No se trata de tener o no paciencia… se trata de hacer lo que dice la Ley. La palabra es automáticamente… no dice con paciencia, sin apuro”, dijo el intendente Fabián Ríos.
“Hay que cumplir y no dar sugerencias de sabio oriental. Hay que cumplir con las reglas y listo”, reiteró el jefe comunal capitalino.
En el medio, el fundado temor de las verdaderas intencionalidades de Vaz Torres (con la venia del Gobernador) que suele ser un ‘buen mandadero’ a la hora de recibir y cumplir órdenes.
Es que esa retención pasará a ser una herramienta concreta de presión ante los tiempos que se vienen en materia de discusión política, reforma constitucional mediante.