

Por Daniel Caran
Es peligroso, aunque algunos intenten esconder la realidad. Y doloroso, porque involucra a hermanos sumidos en un drama extremo de la necesidad.
Y más peligroso aún porque, con todo el respeto (que reiteramos) estamos hablando de personas armadas y desmoralizadas, que viven un momento de tensión absoluta.
La denuncia de un posible acuartelamiento de la Policía de Corrientes alertó a las autoridades provinciales que salió a utilizar métodos repetidos: callar periodistas amigos, y arreglar con algunos de los involucrados para que la cosa no llegue a mayores.
Todo el cóctel, por estas horas, parece a punto de explotar.
“Si esto es cierto, la situación social en la Provincia se va a poner muy fea”, señaló una fuente confiable consultada que prefirió reserva y acercó un supuesto “comunicado policial”, para el acuartelamiento de la Policía de la Provincia que se estaría dando desde los primeros minutos de mañana.
La protesta se da por los salarios que ubica a los policías correntinos debajo de la línea de pobreza.
Consideran que el 6% de aumento en el punto policial es “una burla”, y también expresan que no aceptan el castigo que recibieron algunos agentes por la retención de servicios en la Comisaría de San Cosme.
¿Qué veracidad tienen éstos datos?. Sería sumamente irresponsable considerarlos como inverosímiles, ya que se estaría jugando con la estabilidad social y con la propia seguridad de la gente.
No es casual que el Gobierno haya llamado con insistencia a los referentes del denominado AGREPOL (que los identifica gremialmente): la estrategia era arreglar con los cabecillas del reclamo para desactivar enojos de las bases. Esto puede tener un éxito temporal, porque la bronca crece y crece.
“El acuartelamiento empezará a las 00:00 hs. del día 8-10-2016. En capital bajarán todos los vehículos policiales (motos y autos) al DUE junto a todo el personal. Y allí estará la base del operativo”, alerta el comunicado que circuló por las redes.
“Muy Importante: se cortarán todas las comunicaciones de las dependencias (teléfonos de línea, fax, celulares de servicio de los oficiales y si se puede hasta el de los jefes) Así le cortamos el contacto, ganamos tiempo, y los jefes no pueden mandar sus informes para cocinarnos y no pasa lo que pasó en San Cosme. La única comunicación que habrá será vía radio base de comisaria a comisaria”, agregaron, a modo de advertencia.
Ningunear el reclamo sería un gran error. ¿Se darán cuenta?.